lunes, 26 de agosto de 2013

Henry & Carlight: en busca de los Patos Salvajes


Hoy contaremos la historia sobre cómo Henry y Carlight llegaron a descubrir a los Patos Salvajes sobre la ría negra y blanca, gracias a la pericia en la navegación estelar del Mago y a los conocimientos mágicos de la Maga.

Este cuento se lo dedicamos a Ramón, por ser un seguidor motivado (y a Eva, Brunis y la nenita en camino por ser parte de él y él de ellos); y a Kety, que pinta de colores el mundo mientras nos sigue, sin saberlo, y sonríe mirando al cielo.

Besos a todos, sonrisas iluminadoras y a mirar al cielo.


Ésta no iba a ser una noche de Contrarios. La preocupación se reflejaba en el rostro de nuestros Magos: una vez más, saldrían de expedición estelar y viajarían a más de 6000 años luz de distancia...

Durante toda la jornada, Henry había estado estudiando los mapas celestes y decidiendo cual sería la mejor ruta a seguir. Trazó líneas, dibujó esquemas, tachó, volvió a escribir... había que hacerlo bien: sería muy peligroso dudar una vez estuvieran expuestos. Afortunadamente, era muy inteligente, ¡y sabía mucho! Pero no podían bajar la guardia, había mucho en juego.

Mientras Carlight había revisado una y mil veces los hechizos que podrían necesitar ahí fuera, si las Brujillas de las Nubes aparecían no sería un problema, pero si lo hacían las de la Luz había que estar preparado. Además, tenían otros enemigos: sabían que Ruido podía presentarse. Si lo hacía, estarían perdidos.

Al atardecer ya estaba todo dispuesto, pero había que esperar. En esta ocasión la misión partiría desde su cabaña: no convenía alejarse demasiado cuando Tiempo corría más deprisa.

Tiempo suele ser enemigo de muchos humanos con o sin poderes. Bueno, en realidad Tiempo no es enemigo de nadie, pero la gente lo percibe así. Henry y Carlight, como los buenos Magos, vivían en un estado de Memento Vivere (que viene de una lengua muy antigüa, con origen en la península de Italia, llamada Latín, de la que además viene nuestro propio idioma). Ésto se puede traducir como un “recuerda vivir” o “acuérdate de vivir”. Ellos vivían con intensidad el momento y por eso siempre se llevaban bien con Tiempo. Puede parecer una tontería sí, pero no os lo creáis. Muchas personitas, elfos y duendes incluídos, vivien pensando siempre en el futuro o anclados a unos recuerdos de un pasado que se fué, y Tiempo pasa por ellos sin que se den cuenta. Con el paso de muchos años, al final de sus vidas, llega el Memento Mori, que es cuando tienen que despedirse de La Tierra para viajar al Cosmos y pasar a formar parte de los astros (¿no es bonito? Y da igual que seas Mago o no ¡todo el mundo hará ese viaje!). Entonces se dan cuenta de que ¡no han vivido! Y vosotros diréis ¿cómo no van a vivir si se han hecho mayores ya? ¡Han pasado toda una vida en La Tierra! Sí, pero estar vivo no implica vivir amiguitos... Es una lección que conviene aprender de pequeñito. Si no, generalmente te lo enseña Tiempo, pero solo si estás atento y con ganas de aprender, como siempre.

Memento Vivere y Memento Mori son las fuerzas equilibradas que integran el amuleto Carpe Diem que Henry y Carlight llevan colgado del cuello. Es simplemente un recordatorio de las fuerzas del mundo que os vamos contando con estos cuentos. Este amuleto les protege de Olvido, el peor de los enemigos que acechan a los buenos Magos, intentando que dejen de vivir el momento y de sacar el máximo a sus días. Olvido hace que los Magos del Cielo dejen de serlo y caigan en enemistad con Tiempo, pasando a encontrarse sin tiempo para mirar al cielo nunca más. Como resultado de esto, los magos pierden sus poderes y dejan de serlo.


Afortunadamente Henry y Carlight tenían su amuleto, eran amigos de Tiempo y sabían muy bien a quien se enfrentaban. Olvido no podía hacerles nada, al menos de momento...

Pero volvamos a nuestra historia ¡hay tantas cosas que no sabéis y que quiero contaros que Tiempo se va a enfadar conmigo si me sigo yendo por las ramas!

Como decíamos, sin embargo a veces Tiempo iba un poco más rápido, y entonces había que reajustar los procedimientos para ir al mismo ritmo y poder seguir viviendo el momento. De ahí que decidieran viajar desde su cabaña.

El Sol ha se había retirado del Hemisferio Norte (que es donde viven nuestros Magos) y la Luna, que estaba hastiada e iba muy baja de ánimos, también se había retirado de su vista, lo que no implicaba que no estuviera por ahí... quizá estaba cansada de tanto bailar con las Nubes... a saber, ya dijimos en nuestra historia anterior que la Luna es misteriosa...

Henry mostró a Carlight el plano que había trazado partiendo del estudio de los mapas estelares y de las cartas celestes elaboradas por el Maestro Charles Messier, instructor de la Escuela de Magia Madrillium, en la que había estudiado Henry (Carlight había estudiado en Cantabrillium, en las montañas de la que son originarias la mayoría de las criaturas mágicas. Pero eso son muchos otros cuentos).  
 
Había que recorrer mucha distancia y sería difícil, pero lo importante era alcanzar el punto de destino, el Messier 11 (M11), donde esperaban los Patos Salvajes volando en V, sin desplazarse, sobre una ría negra y blanca. ¡Qué trabajo más bueno había hecho! La misión estaba lista. Carlight le explicó qué problemas podrían presentarse y cómo los enfrentarían si se diera el caso. Se pusieron sus pulseras anti-mosquitos... ¡eh, no os riáis! ¡A los grandes Magos también les pican los bichos! Y agosto es un mes peligroso... Cogieron los prismáticos y... ¡a volar mirando al cielo!
 
 
De momento mantenía a las Brujillas de la Luz a raya, no se habían percatado de su presencia aunque había dos o tres de ellas rondando el lugar. Carlight, que tenía más control sobre las criaturas mágicas de las montañas, extendió las manos hacia la puerta de la cabaña y convocó a los Trastolillos, unos duendecillos protectores del hogar, juguetones y revoltosos que ayudarían a espantar a las Brujillas si alguna osaba acercarse demasiado. No había terminado de nombrarlos cuando aparecieron dos cabecillas peludas de miradas vivas, enseñando unos colmillos retorcidos y graciosos. Eran sus buenos amigos: Trastolillo Pincho y Trastolillo Bilbo.
Henry sonrió, “ya nadie nos podrá frenar esta noche”. Todo el mundo sabe que los Trastolillos defienden su hogar hasta las últimas consecuencias. ¡Habría que estar muy contaminado de ignorancia para enfrentarlos! Mucha gente está contaminada pero no lo sabe, y se vuelve loca o necia, pero no lo sabe.
 
Partieron en busca del Águila que todo lo sabe. Águila era una Constelación portentosa, que ya fue listada por el Mago Ptolomeo en el S.II d.C. con muchos puntos de luz intensos. Había que acercarse lo suficiente como para poder agarrarse a una de sus estrellas, a la más poderosa de todas: Altair.
 
Llegaron sin dificultad, Altair les esperaba hacía tiempo. Les impulsó con cuanta energía tenía y ¡casi se pasan de largo! Estrellezaron (Estrellezar es cuando llegas a una Estrella) triplemente, es decir, que estrellezaron tres veces hasta la última Estrella del Águila. Saludaron amablemente a la majestuosa ave antes de despedirse, y saltaron al vacío.
 
Sabían que debían dibujar una sonrisa en el cielo en dirección a la Constelación Scutum (Escudo) para poder llegar a su destino, que se encontraba precisamente en ese mismo lugar. ¡Es muy difícil pintar ahí arriba!, se requieren altas dosis de conocimientos y una pizca de talento. Para dibujar en el cielo  Henry lo había aprendido todo de los pinceles de Ytek, la Gran Maestra de Madrillium, de quien se decía que captaba con la mirada las almas de las cosas y se servía de ellas, proyectándolas a través del brazo hasta su mano, y de su mano al pincel. Pintando así aquello de que las cosas carecen, aquello que los humanos y seres mágicos anhelan o precisan. Por eso sus cuadros eran los más deseados, porque daban respuesta a las necesidades de cada alma. ¡Magia pura!
Carlight había aprendido a su vez de Henry, y aunque a los dos se les daba bien, no eran ni con mucho una prolongación del arte de Ytek. ¡No se puede ser experto en todo!  
 
Estaban pintando alegremente cuando el peor de sus temores se confirmó, y Ruído hizo su aparición. Ruido es nada y es todo. Es muchas cosas y ninguna. Ruido te distrae, te marea, te aburre, ¡te lleva a Olvido si te descuidas! A veces Ruido es algo malo, y otras algo bueno, pero siempre hace que te desvíes de tu camino.
En este caso Ruido se sirvió de los Trastolillos. Los engañó fácilmente, ya que son juguetones y traviesos por naturaleza, y les hizo saltar sobre los Magos, quienes sobresaltados, se dejaron caer del cielo y ¡a punto estuvieron de perderse! Por suerte se encontraban pegaditos al Escudo, y los dos le llamaron por su nombre, "¡Scutum!" y El Escudo los protegió devolviéndolos a una estrella para que terminaran de dibujar su sonrisa.
 
Pasado el susto, Henry señaló a su derecha. Ahí estaban los Patos con su líder (al que llamaron Nómar por su porte) a la cabeza, suspendidos sobre la ría negra y blanca llamada Vía Láctea.
Eran más difíciles de ver que de encontrar. A veces, aunque mires en la dirección correcta, no ves. Unas veces, se necesita creer para ver. Y la mayoría, se necesita saber para ver. Pero Henry y Carlight creían, y además sabían. ¡Qué bonitos eran los Patos salvajes, tan pequeñitos, tan juntos todos. Hacían una buena familia de luz.

(Telescopio S/W Black Daimond 200-1000. Josemi. Publicado en latinquasar.org)
 
 
Qué maravilloso viaje, ¡qué bonito volar juntos! Pero menos mal que no les habían acompañado los pequeños duendecillos Dan, Iva y Art... ¡ésta había sido una misión peligrosa!
 
Regresaron a su cabaña sin dificultades, habían vivido con intensidad cada momento gracias a su amuleto y ya estaban listos para una nueva expedición. Invitaron a cenar a los Trastolillos varios tipos de quesos (porque al igual que los Hobbits, los Magos adoran el queso). sin embargo a Pincho y Bilbo no les gustaban mucho, así que conformaron con un trozo de buen pan recién horneado y se despidieron de ellos.

Antes de una nueva expedición tenían que dormir. ¿A qué aventura les llevarían sus sueños?
 
De momento, mirad al cielo con los prismáticos, quizá en algún momento los descubran vuestros ojos trazando sonrisas en el cielo.

Continuara...


Y mientras llegan nuevas entradas u otros cuentos, aquí seguimos: los dos mirando al cielo.
 
 


miércoles, 21 de agosto de 2013

Henry y Carlight: huyendo de las Brujillas de la Luz

Aquí seguimos, perennes, mirando al cielo...

Estos días hemos tenido algún problemilla al intentar publicar nuestras entradas, de ahí este silencio. Porque se ve que seguidores no tenemos, pero sí que nos leen ;) Así que vamos a publicar ahora tres entradas: dos de la semana pasada y otra de anoche mismo.

Empecemos como con los cuentos... siempre por el principio...

Érase una vez dos magos que disfrutaban de observar el cielo por las noches. Y no porque no hubiera nada interesante que ver más abajo: siempre hay cosas interesantes que ver en todas partes, solo hay que mirar con atención y ganas de aprender. No, estos dos magos miraban al cielo porque se sentían verdaderamente sobrecogidos por la magia que dormitaba en el Cosmos, un poder más allá del entendimiento humano que aguardaba, sigiloso, en espera de que algún duendecillo terrestre decidiera elevar sus ojos para verla. ¿Eres tú ese duendecillo?

Aquella noche, nuestros magos se hicieron a tierras más alejadas de su observatorio habitual. Sabían que su humilde cabaña quedaba demasiado expuesta a las Brujillas de la Luz, esas que evitan que los humanos que viven en las ciudades sean conscientes de lo que pasa por encima de sus cabezas. ¡Cuidado observadores! ¡Son muy peligrosas!

Así que Henry y Carlight, que así se llamaban, prepararon sus instrumentos de observación y se escaparon más allá del horizonte, donde los poderes de las Brujillas no llegaran a alcanzarlos.

Sí, era una noche especial, porque era una noche de contrarios. ¿Que qué es una noche de contrarios? No me lo puedo creer, ¿no lo sabéis? ¡Es importantísimo saber qué es una Noche de Contrarios! En fín... las Noches de Contrarios eran esas en las que pasan cosas contrarias, y es muy común que sucedan tales acontecimientos cuando se mira al cielo... por ejemplo, esta noche de la que hablamos, nuestros magos se alejaban de las Brujillas de la Luz, pero el cielo se había cubierto de nubes (ésto pasa a veces, porque más allá de la Atmósfera también tienen sus Brujillas para ocultarles nuestro planeta a los magos que miran al cielo desde allí. Hay muchas historias interesantes sobre las Brujillas de las Nubes, ya las iremos contando).
Aquí tenéis un contrario. Los humanos que no tienen poderes los suelen llamar contratiempos. Tonterías. El contratiempo es algo que frena a las personas; los contrarios te enseñan cosas y te proyectan hacia adelante. Por eso Henry y Carlight siguieron caminando hasta el lugar indicado.

Una vez llegaron, prepararon el instrumental y entonces... La Luna les giñó un ojo y pudieron verla bailar con las nubes. ¿Habéis visto alguna vez a la Luna bailando con las nubes? ¡Qué bonito es! Para tal evento la Luna, acostumbrada a vestir de blanco, se había cambiado el traje y lucía un color anaranjado precioso. Algunos Magos menos expertos que Henry y Carlight dicen que el cambio de color de la Luna no se debe a sus ropajes sino a cuestiones emocionales, porque es de todos conocido que la Luna tiene dos caras y acostumbra a mostrar siempre la misma, es misteriosa... sí. Los humanos que no miran al cielo cuando lo ven piensan que es porque el Sol la ilumina ¡qué tontería! ¡Cómo si no la iluminara cuando la vemos de blanco!  Aquí os dejo alguna imagen que nuestros magos pudieron tomar. No son muy buenas, ¡tened en cuenta las dificultades por las que pasaron! Pero son solo un ápice de la magia que allí se sintió.
 
Telescopio Skywatcher 200/1200. Henry & Carlight



Henry era el mago de mayor rango, y por eso se le suponía el más responsable y sabio. Sin embargo, como todos los grandes magos, se despistaba con facilidad y por eso hacía buen equipo con Carlight. Se tomaba muy en serio su trabajo y esa noche había decidido iniciar en el mundo del cielo a unos pequeños duendes llamados Dan, Iva y Art. Los tres eran graciosos y listos, y a los tres se veía bastante entusiasmados con el maestro. Sin embargo, los duendes son traviesos... y pronto dos de ellos se entregaron al juego, desviando su atención de tan magna lección. El curioso Iva siguió atentamente las indicaciones del mago, mientras su padre Jes, muy atento, tomaba buena nota de las recomendaciones que le iba dando Henry. En sus cabecitas ya se estaban gestando nuevas ideas,  algún nuevo proyecto quizá..

En un momento determinado, nuestros magos ordenaron a las Brujillas de las Nubes, que operaban desde el otro lado, que retiraran de inmediato la cortina, para que los tres duendecillos pudieran ver las estrellas. Y así lo hicieron.

De repente, aparecieron en el cielo un Cisne, Casiopea, La Osa Menor, Escorpio... qué podemos decir... Cada una tiene una historia... pero eso es otro cuento.

Muchas gracias pequeños duendes por acompañar a nuestros Magos. Esperamos que sea la primera de muchas aventuras juntos. Buenas y mágicas noches y a seguir mirando al cielo.


(Para saber más: http://www.blogodisea.com/2010/por-que-luna-color-anaranjado-rojizo/preguntas-respuestas/)

Saturno para Alberto

Esta entrada tiene nombre propio, se la dedicamos a Alberto, por leernos, por informarnos y por compartir con nosotros este mundo mágico... Un abrazo.
 
Anoche fue uno de esos momentos especiales que te hacen mantener los ojos clavados en el firmamento... Saturno... ¿no es increíble que podamos verlo con nuestros propios ojos? Ya es impresionante distinguirlo a simple vista entre las estrellas...
 
Sí, está ahí mientras el mundo sigue  en una terraza o un bar tomándose unas cañas, pasea a los perros, ve un partido o una peli en la televisión, cena, duerme... y Saturno espera paciente a que alguien quiera verle... solo tienes que mirar al cielo... ¡mira!
 
Las imágenes no son muy buenas, pero ¿no es impresionante? Ni Henry ni yo podíamos hacer otra cosa que mirar, mirar, mirar, mirar...
 
Telescopio Skywatcher 200/1200. Henry & Carlight

 


La verdad es que parece que Saturno también está ahí esperando a que alguien vaya a verlo de cerca... solo que no se podrá pasear por su superficie, porque ¡no la tiene! Es un planeta gaseoso formado principalmente por Hidrógeno (90%) y una parte pequeña de Helio (¿se reirán mucho allí? :))

Mucha gente cree que todos los planetas están formados por rocas y que se podrá llegar algún día a ellos, sin embargo (y atendiendo a su composición) unos planetas son rocosos, como La Tierra y otros gaseosos como Saturno.

  • Planetas rocosos: también denominados telúricos, o terrestres, son cuerpos de densidad elevada, formados principalmente por materiales rocosos y metálicos, con una estructura interna bien diferenciada, y con un tamaño relativamente similar, entre ellos se encuentran Mercurio, Venus, Tierra, Marte, y Plutón.
  • Planetas gaseosos: caracterizados por sus densas atmósferas, por rápido movimiento de rotación, inmensos campos magnéticos, con muchos satélites y sistemas de anillos; entre ellos se encuentran Júpiter, Saturno, Urano, y Neptuno. http://www.cca.org.mx

  • Su atmósfera muestra unas bandas de colores que a duras penas se pueden apreciar en nuestra imagen. Hay unos vientos muy fuertes en dirección de paralelos para entendernos que es lo que confiere esas bandas. No somos entendidos así que tendremos que leer para documentarnos.
     
    Tiene un gran número de Satélites naturales y lo que más llama la atención: sus anillos, tienen tanta magia y belleza en sí mismos que nos perdemos mirando... y eso que la imagen es pequeña. la verdad, es que es una lástima ser tan ignorantes de tantas cosas, pero lo bueno es que la ignorancia siempre tiene cura :)
     
    Recomiendo especialmente la serie de documentales de la BBC "Maravillas del Sistema Solar" (Wonders of the Solar System). Se emitió en España hace año y medio o algo así, en horario malo porque ya sabéis que estas cosas parece que son de segunda fila... estoy segura de que si lo hubieran emitido un día entre semana a las 22h. habría sido un éxito. Participan varios especialistas que lo plantean todo de manera muy didáctica, entre ellos mi preferido, el Dr. Brian Cox, que es una mago para transmitir. Yo he aprendido mucho de él y lo utilizo en mi trabajo. Y ya, si nos ponemos friks total (¿qué le voy a hacer?), hay una posterior que es "Wonders of the Universe" y que, aunque algo más compleja para los mortales ignorantes como yo, sigue siendo un "abre-mentes" impresionante. Ésta segunda la lleva entera Cox. Se aprende mucho. Muy recomendable. 

    Mientras tanto, seguiremos los dos mirando al cielo.


    (Para saber más:

    Día 10 de Vida de la Luna

    El décimo día del crecimiento de la Luna es bueno para observar dos detalles hermosos. Es siempre sorprenderte descubrir un mundo de cositas cuando miramos ahí arriba...

    Sinus Iridum es un semicráter, que forma visualmente una especie de bahía del Mare Imbrium (que es el mar que se observa en la imagen). Hablamos creo en un post de que los mares de La Luna no son mares en realidad. Se llaman así a las zonas oscuras porque los primeros observadores del cielo las vieron semejantes a los océanos de nuestro planeta. En realidad, no existe agua líquida en los mares lunares, sino basalto. Pero por si acaso ahí queda.

    Sinus Iridum tiene unos 250 Km de diámetro, ahí es nada. Es una imagen preciosa, verla, descubrirla, perderla, apuntarla de nuevo... observar la Luna es mucho más sencillo que cualquier otro fenómeno de ahí arriba. Conocerla, identificarla, descubrirla... eso es más complicado.

    Telescopio Skywatcher 200/1200. Henry & Carlight
     
    En la parte inferior derecha se ve clarísimamente esta bahía. Es indescriptible lo que sentimos en estos momentos de observación. Solo tú, observando, lo puedes entender.
     
    A la izquierda en la misma imagen podéis ver Plato, el lago negro. Con 100 Km. de diámetro aproximado. Su fondo oscuro contrasta con las montañas claras que lo rodean. Aunque no lo parezca, Plato tiene 1 km de altura en sus paredes.

    Aunque parezca mentira viendo sus dimensiones, su circo posee ¡la misma cantidad de lava que en el Mare Imbrium! ¿Cómo lo habrán calculado? El ser humano es increíble...

    Y esto es lo que observamos esta noche... La Luna es inconmensurable, y tiene tal estudio cartográfico hecho que da para una vida de observación...

    ¡Qué felicidad!

    (Para saber más: Lacroux, J. & Legrand, C.(2007) Descubrir la Luna. Ed. Larousse)

    Seguiremos los dos mirando al cielo.

    sábado, 10 de agosto de 2013

    Estrellas Fugaces, Andrómeda y Saturno

    Hoy nos hemos juntado con unos amigos a cenar y después hemos salido a mirar al cielo con ellos.

    Les hemos enseñado M7, algunas constelaciones como La Osa Mayor, Scorpio y Casiopea; y también hemos visto algunas estrellas fugaces. Les ha encantado. Es bonito ver cómo la gente se emociona tanto con la imagen que da una estela al "descolgarse del cielo" .

    Me preguntaban por qué las estrellas se caen del cielo, que es una pregunta buena y además bonita. Las estrellas no caen del cielo.
    En realidad, lo que llamamos estrellas fugaces son meteoros: fragmentos de roca o polvo que atraídos por la fuerza de la gravedad y descender a gran velocidad,  se queman al entrar en contacto con las capas superiores de la atmósfera.
    El resultado es esa imagen tan bella que nos evoca una estrella dejando una estela de luz a su paso. Pero nada que ver.

    Si el meteoro no se consume completamente al colisionar con la atmósfera y parte de su cuerpo la atraviesa, hablaríamos de un meteorito.
     
    Con los prismáticos Henry les ha enseñado a localizar la galaxia Andrómeda partiendo de Casiopea. Se ve una manchita blanca difusa, no mucha emoción comparado con otras cositas que vamos viendo, pero es increíble el hecho de poder ver con tus ojos otra galaxia... somos tan pequeñitos en el cosmos...
     
    No se pueden hacer fotos así que os remitimos al enlace de ayer. De todas formas os dejamos una foto de la web.
    Con el telescopio pequeño hemos podido ver Saturno. No se ve tan bien como con el telescopio grande, pero se distingue claramente su forma y los anillos. Todo en blanco.

    Os dejamos un enlace de youtube de alguien que ha visto lo mismo que nosotros hoy.

    Watch "Saturno - Filmado por telescópio" on YouTube - https://www.youtube.com/watch?v=TI4abTJCvYc&feature=youtube_gdata_player

    Seguimos mirando al cielo. Mañana también.

    viernes, 9 de agosto de 2013

    Cúmulo M7

    Hoy estamos observando el objeto M7. Una vez localizada la constelación de Scorpio, es sencillo llegar a él con unos prismáticos.


    La primera observación la hacemos con unos prismáticos 10x50. La segunda, con un telescópio 70/700 y un ocular de 25mm finalmente utilizamos un ocular de 10mm. 

    En los tres casos desde las afueras de un núcleo urbano, tratando de evitar la luz al máximo posible, pero las farolas son traicioneras para estos propósitos...

    M7 es un cúmulo de estrellas que se presenta con una belleza delicada ante nuestros ojos. Quizá sean así todos los cúmulos, os lo iremos contando; pero de momento, éste, que es el primero que vemos, nos ha dejado absolutamente emocionados. Para mí eran guirnaldas de lucecitas elegantes. Henry dijo: amiguita, bienvenida a la Navidad. Sí, ahí arriba es Navidad todo el año...

    No lo hemos podido fotografiar, así que para ver una imagen, saber más y llegar a él:
    http://blog.astroaficion.com/

    Os dejamos ya. Henry va cerrando el telescopio. Creo que vamos a dormir. Mañana más maravillas por descubrir los dos mirando al cielo.

    lunes, 5 de agosto de 2013

    La Luna así...

    Ésta ha sido nuestra primera incursión en el océano de las estrellas... y nos hemos centrado en el objeto más brillante en la oscura noche: la Luna. 

    Rodeada siempre de ese halo de misterio y magia, y utilizada en la literatura, ha sido este astro siempre buque insignia de la observación del cielo por parte del ser humano.


    Hemos aprendido a ver cráteres y mares.
    Emociona descubrir cómo llega a verse de bien.

    Os dejamos unas fotos de lo visto.
    Telescopio
    Skywatcher 200/1200


    Mañana a ver más maravillas, los dos mirando al cielo.
    Telescopio Skywatcher 200/1200. Henry & Carlight